El año 2020 ha sido particularmente difícil en el tema económico, incluido Bitcoin muchas monedas han experimentado fuertes contratiempos.
Esto ha ocurrido por diversas razones, pero principalmente por la aparición del Covid-19.

El año 2020 ha sido particularmente difícil en el tema económico, incluido Bitcoin muchas monedas han experimentado fuertes contratiempos.
Esto ha ocurrido por diversas razones, pero principalmente por la aparición del Covid-19.
El mercado internacional se contrajo por las medidas de restricción. A pesar de esto, Bitcoin ha sabido mantenerse a flote.
Como una fuerte opción en contra del sistema financiero tradicional y la economía centralizada.
BTC es enormemente funcional en países con crisis inflacionarias. Ya que sus características de moneda descentralizada y deflacionaria hacen que se perfile como un buen salvavidas.
Asimismo ha experimentado, desde antes de la pandemia. Un aumento en sus precios, lo cual es indicativo del aumento de la confianza en la moneda.
Sin embargo, en contraste con rallys anteriores. Bitcoin es mucho menos volátil.
Esto no ha impedido que adquiera precios históricos y supere sus records establecidos. Además de ganar confianza institucional.
De hecho lo contrario, esta racha “estable” del criptoactivo, podría significar que muchas más personas se decidan a invertir en ella.
Los datos publicados por Skew, apuntan a que la moneda no tuvo tanta movilidad como en rallys anteriores.
Lo han definido como un repunte suave, a pesar de los picos en los precios. Ya que la moneda no se ha movido tanto como de costumbre.
Según los gráficos difundidos, la volatilidad relativa de Bitcoin se mantiene en menos del 100% lo cual jamás ocurrió antes.
Mientras que la volatilidad real se encuentra tan sólo en el 53%, en comparación la del año anterior era de 79%.
Resaltando que durante el último rally importante, 2017-2018, la volatilidad alcanzó un máximo de 200%.
Cuando un activo tiene menor volatilidad, esto quiere decir que sus precios son más estables.
La baja volatilidad coincide con un fenómeno actual. La inversión en BTC por parte de instituciones privadas y públicas.
Además del aumento en la confianza entre los inversores particulares.
Años atrás el Bitcoin aún representaba una moneda desconocida y sus alcances no quedaban muy claro para el público en general.
Por lo que las personas compraban y vendían Bitcoin de manera escéptica. Lo cual provocaba grandes fluctuaciones en los precios
Igualmente, los inversores actuales, no tienen intenciones de seguir haciendo trading con BTC. Sino que lo han percibido como una forma de activo de reserva.
Un seguro en caso de que la economía tradicional sufra algún desbarajuste.
